quinta-feira, 22 de dezembro de 2011

Reconocidas las virtudes heroicas del P. María Eugenio del Niño Jesús carmelita descalzo.

BUENA NOTICIA PARA EL CARMELO DESCALZO:

Reconocidas las virtudes heroicas del P. María Eugenio del Niño Jesús carmelita descalzo.

Communicationes

ROMA-ITALIA (19-12-2011).-

La Santa Sede ha dado conocer hoy la aprobación del decreto por el que se reconocen las virtudes heroicas del Siervo de Dios, el carmelita descalzo y fundador del Instituto secular Notre-Dame de Vie, P. María Eugenio del Niño Jesús.

Nació en Gua-Aveyron el 2 de diciembre de 1894, en un pueblo minero del sur de Francia en el seno de una familia humilde. Fuertemente atraído por el sacerdocio desde joven, ingresó en el seminario a los 17 años. Tres años después, cuando estalló la I Guerra Mundial, se enroló como voluntario en el ejército, experimentando en su batallón la especial protección de sor Teresa del Niño Jesús.

Después de la guerra, ingresó de nuevo en el seminario, y fue ordenado sacerdote a los 28 años, el 4 de febrero de 1922. Descubrió la llamada de Dios al Carmelo durante sus años en el seminario y 20 días después de ordenarse entró en el Noviciado que los carmelitas descalzos tenían en Avon, cerca de París, donde tomó el nombre de María-Eugenio del Niño Jesús.

Allí se enraizó en la oración y profundizó en las enseñanzas de los maestros del Carmelo. Desde el principio de su ministerio se dedicó a difundir la profunda experiencia espiritual de los Santos del Carmelo y la ciencia de la oración, mediante publicaciones y retiros.

Elegido Definidor General de la Orden en 1937, asumió el cargo de Vicario General tras la repentina muerte en 1954 del P. General, Silverio de Santa Teresa.

Precisamente, durante su estancia en Roma escribe su obra maestra, síntesis de las enseñanzas de los Santos del Carmelo: Quiero ver a Dios.

Falleció en Notre-Dame de Vie (Francia) el 27 de marzo de 1967 a los 73 años de edad.

Notre-Dame de Vie

En 1932 fundó el Instituto Secular Notre-Dame de Vie, con el objeto de dar a conocer las riquezas de la oración contemplativa al mundo actual. Los miembros del Instituto, hombres y mujeres laicos y sacerdotes, están llamados a dar testimonio de la presencia de Dios en el mundo, viviendo y enseñando el camino de la oración.

Nenhum comentário:

Postar um comentário